Hoy, Valencia recordó con solemnidad la tragedia que afectó al territorio hace un año, cuando las devastadoras inundaciones de la DANA del 29 de octubre de 2024 dejaron un saldo de 237 víctimas fatales. La ceremonia en honor a los caídos fue un funeral de Estado que reunió a unos 800 invitados, entre ellos autoridades y familiares de las víctimas.
La atención se centró en el Museo de las Ciencias de Valencia, donde los familiares de las víctimas se reunieron para rendir homenaje a sus seres queridos. Sin embargo, la solemnidad de la ocasión fue perturbada por las palabras duras y angustiadas que algunos de ellos dirigieron al presidente regional, Carlos Mazón.
La reacción de los familiares hacia el presidente regional fue muy diferente a la esperada, como si estuvieran dirigiendo un mensaje de dolor y frustración. «Asesino», «cabrón», «rata» y «no te queremos» fueron algunos de los gritos que se escucharon desde la zona de los familiares de las víctimas. Estas palabras reflejaban el gran descontento que muchos sienten por lo que consideran una cuestionada gestión de la catástrofe.
La ceremonia, aunque fue una oportunidad para que los familiares recordaran a sus seres queridos y honraran su memoria, también se convirtió en un espacio para expresar el dolor y la frustración que han estado viviendo durante este año. La ausencia de algunas víctimas fue sentida especialmente en ese momento, ya que muchos de ellos no estaban allí para recordarlos.
La tragedia de las inundaciones del 29 de octubre de 2024 fue un momento crítico para la región de Valencia, y desde entonces, muchos han estado trabajando para asegurarse de que algo similar nunca ocurra de nuevo. Sin embargo, la cuestión de quién es responsable de lo que pasó sigue siendo un tema polémico.
A pesar de las palabras duras dirigidas al presidente regional, la ceremonia también fue un momento para recordar a los que han sido afectados por la tragedia y para honrar su memoria. La solemnidad de la ocasión se mantuvo en todo momento, y el mensaje de los familiares fue claro: ellos no van a olvidar a sus seres queridos y esperan justicia y responsabilidad.
La ceremonia concluyó con una misa celebrada en honor a las víctimas fatales. Los presentes recordaron a las personas que murieron y les pidieron que descansen en paz. La solemnidad de la ocasión se mantuvo durante todo el tiempo, y los familiares y autoridades presentes mostraron su respeto y compasión hacia los que han sido afectados por la tragedia.
En general, la ceremonia fue un momento difícil para todos los involucrados, pero también fue una oportunidad para recordar a las personas que murieron y para honrar su memoria. La solemnidad de la ocasión se mantuvo en todo momento, y el mensaje de los familiares fue claro: ellos no van a olvidar a sus seres queridos y esperan justicia y responsabilidad.






