Javier Aquino, el exjugador de Tigres, no disimuló su descontento hacia la directiva del club felino, especialmente hacia el presidente deportivo Mauricio Culebro y el entrenador Guido Pizarro, en una entrevista con TUDN. Con más de una década de experiencia en la institución de la UANL, Aquino confesó su desilusión con el tratamiento que recibió en los últimos meses de su estancia en el equipo.
«Esperaba un trato más directo y respetuoso en cuanto a mi futuro en la institución», admitió Aquino, quien formó parte del plantel de Tigres durante una década. La falta de comunicación clara y honesta entre él y los dirigentes del club fue el principal motivo de su frustración.
Aquino recordó que siempre se sintió comprometido con la institución y estaba dispuesto a hacer lo necesario para ayudar al equipo a crecer y mejorar. Sin embargo, sentía que su esfuerzo no era reconocido ni compensado con un trato más digno y respetuoso.
«Quería hablar con ellos (Pizarro y Culebro) sobre mi futuro, pero nunca encontré el momento adecuado», lamentó Aquino. «Me sentí como si no fuera considerado, como si no tuviera importancia para la institución».
La experiencia de Aquino en Tigres fue notablemente diferente a la de otros jugadores que han pasado por el club. Mientras algunos han sido capaces de disfrutar de una carrera exitosa y prolongada en la institución, Aquino sintió que su estancia se vio obstaculizada por la falta de comunicación y respeto.
A pesar de la frustración que sintió, Aquino sigue siendo un apasionado defensor del fútbol mexicano y de Tigres. «Tigres siempre será mi equipo, el lugar donde más me he divertido en mi carrera», dijo con nostalgia. «Soy muy agradecido por todo lo que la institución me ha dado».
Aquino también expresó su deseo de ver un cambio en la cultura del club, uno que priorice la comunicación abierta y honesta entre los jugadores y la directiva.
«Los jugadores deben ser tratados con respeto y consideración», enfatizó. «No solo son atletas, también son personas con derechos y necesidades».
La partida de Aquino de Tigres ha generado un gran interés en la prensa y entre los aficionados al fútbol mexicano. Mientras algunos ven su salida como una oportunidad para que el club pueda renovarse y crecer, otros ven su partida como un ejemplo del trato injusto y desconsiderado hacia los jugadores.
En cualquier caso, la experiencia de Aquino es un recordatorio importante para todos sobre la importancia de la comunicación abierta y honesta en cualquier organización.






