En los últimos 25 años, el cine mexicano ha experimentado un renacimiento sin precedentes, y para muchos, uno de los episodios más significativos fue la película «Amores Perros» (2000), dirigida por Alejandro González Iñárritu. En ese thriller, Gustavo Sánchez Parra interpretaba el papel del temido Chispas, un joven que se ganaba la vida mediante peleas de perros. Fue una actuación impresionante que marcó el comienzo de la carrera cinematográfica de Parra.

Ahora, dos décadas después, Sánchez Parra vuelve con su próxima película, «Morro», y en este caso, su relación con los perros ha tomado un giro inesperado. Aunque siguió siendo una experiencia emocionante trabajar con estos animales, esta vez, el vínculo que establece con ellos es muy diferente al de su personaje Chispas.

En «Morro», Parra interpreta el papel de un veterinario que se enfrenta a la adversidad en un pueblo rural. Es un profesional dedicado y apasionado por su trabajo, que encuentra un compañero inesperado en un perro abandonado y herido. La historia sigue al veterinario y al perro mientras tratan de superar sus respectivos desafíos y encontrar un propósito en común.

La experiencia de trabajar con perros en esta película fue muy diferente a la que Parra tuvo cuando se filmó «Amores Perros». En ese momento, los perros eran una herramienta fundamental para su personaje, mientras que ahora, él está trabajando más cerca y con un sentido de compasión. «Fue una experiencia completamente nueva para mí», admite Sánchez Parra. «Me permitió conectarme de manera más profunda con el animal y entender mejor su comportamiento y sus necesidades».

La decisión de hacer «Morro» fue inspirada por la pasión que Parra siente por los animales y su deseo de crear una película que fuera un homenaje a ellos. «Quería mostrar cómo pueden cambiar nuestras vidas estos seres», explica. «Me parece importante destacar su capacidad para amar y ser amados, a pesar de las circunstancias adversas en las que se encuentren».

A medida que la película avanza, el veterinario y el perro establecen un vínculo emocionante que desafía sus propias limitaciones. Es una historia sobre la conexión entre especies y sobre cómo podemos encontrar un sentido de comunidad y apoyo mutuo en lugares donde menos lo esperamos.

«Morro» es un drama poético y emotivo que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con los animales y nuestro papel como seres humanos en el mundo. A través de la narrativa sencilla pero poderosa, la película nos recuerda la importancia de mostrar compasión y amor hacia todos los seres vivos, sin importar su especie o condición.

Con «Morro», Gustavo Sánchez Parra nos presenta una nueva faceta de su talento como actor y director. Es una película que nos deja conmovidos y reflexivos, y que nos hace recordar la capacidad de los animales para inspirarnos y enseñarnos valiosas lecciones sobre la vida y el amor.