En el corazón del Valle del Sueve, en el idílico pueblo de Cofiño, se encuentra el Hotel PuebloAstur, un refugio de lujo y tradición que combina con éxito la riqueza cultural asturiana con el esencia mexicana. El empresario Tomás Álvarez Aja, originario de México, ha impulsado este proyecto, que ha resultado en un hotel que no solo celebra la herencia local, sino que también ofrece un toque exótico y atractivo.

Ricardo Silvestre Sánchez, director del hotel, nos compartió los secretos detrás de este recinto, donde la arquitectura y el diseño se alían para crear un espacio que es a la vez moderno y acogedor. «El objetivo fue combinar la riqueza cultural asturiana con la experiencia mexicana», explica Silvestre Sánchez. «Queríamos crear un lugar donde los huéspedes pudieran sentirse como en casa, rodeados de la herencia local, pero también con un toque fresco y original».

El resultado es un hotel que rinde homenaje a la herencia asturiana, utilizando materiales nobles y elementos arquitectónicos que evocan el entorno natural. El diseño interior es un reflejo de la riqueza cultural de Asturias, con detalles como madera oscura, piedra y hierro forjado que recrean el ambiente rural asturiano.

Sin embargo, el Hotel PuebloAstur no se limita a ser una celebración de la herencia local. También cuenta con un toque exótico y atractivo, gracias al impacto mexicano en su diseño y oferta gastronómica. «Queríamos ofrecer algo nuevo y emocionante a los huéspedes», dice Silvestre Sánchez. «La cocina asturiana es famosa por sus platillos sencillos pero deliciosos, pero también queríamos darle un giro a la comida mexicana, con platillos que combinan la tradición con innovación».

La resultante es una oferta gastronómica que combina los platos más emblemáticos de Asturias, como el arroz con pescado o las fabadas asturianas, con platillos mexicanos originales y deliciosos. Y no solo la comida, sino también la decoración y el ambiente del hotel están inspirados en la riqueza cultural de México.

En el Hotel PuebloAstur, los huéspedes pueden disfrutar de una experiencia única que combina la tradición asturiana con la exotismo mexicano. Un lugar donde puedan relajarse, disfrutar de la naturaleza y experimentar la riqueza cultural de dos países diferentes. Como dice Silvestre Sánchez, «queremos ser un refugio para los viajeros que buscan algo nuevo y emocionante en su viaje».