El Estadio Caliente vio este sábado el estreno de la temporada Clausura 2026 de la Liga MX, cuando el Xolos recibió al América en un duelo que prometía emociones y tensiones desde el primer minuto. Sin embargo, los aficionados no pudieron disfrutar del partido que esperaban, ya que André Jardine, entrenador del equipo local, decidió ausentarse del banquillo y dejar a su refuerzo Rodrigo Dourado en el terreno de juego para dar estabilidad al mediocampo.
A pesar de la ausencia de Jardine, el partido comenzó con un ritmo lento y trabado, donde ambos equipos parecían aún encontrar su propio tempo. El Xolos, sin embargo, logró tener algunos momentos de creatividad en ataque, gracias a la influencia de Dourado en el mediocampo, quien se esforzó por mantener una buena posición y transmitir energía al equipo.
El América, por otro lado, se mostró más conservador y defensivo, buscando esperar al rival y contratacar cuando fuera posible. A pesar de esto, no logró generar muchas oportunidades claras para marcar el gol, lo que permitió al Xolos mantener la iniciativa en el juego.
A medida que el partido avanzaba, el ritmo del juego se mantuvo lento y trabajado, con pocos momentos de verdadera tensión o emociones. El público presente en el Estadio Caliente parecía más interesado en ver cómo evolucionaba el equipo de André Jardine que en disfrutar del partido en sí.
En cuanto al debut de Jardine como entrenador del Xolos, aunque no estuvo presente en el banquillo, su estrategia y elección de Dourado parecieron funcionar relativamente bien. El refuerzo brasileño se esforzó por mantener una buena posición en el mediocampo y transmitir energía al equipo, lo que permitió al Xolos mantener la iniciativa en el juego.
A pesar de esto, el partido no logró desbloquearse del todo, y los aficionados se fueron con la sensación de que era el inicio de torneo, sin mucho para hablar. En resumen, el estreno de la Clausura 2026 de la Liga MX fue un partido muy trabajado y sin mucha emoción, pero el debut de André Jardine como entrenador del Xolos pareció prometedor, a pesar de la ausencia del banquillo.






