El gobierno camboyano denunció este sábado que Tailandia continúa violando el acuerdo de tregua alcanzado con Estados Unidos para frenar los enfrentamientos fronterizos, solo horas después de la anuncio del presidente estadounidense Donald Trump. La situación se torna cada vez más crítica, ya que la violencia en la región ha causado una trágica factura humana: al menos veintena de muertos y el desplazamiento forzado de medio millón de personas en ambos lados.
La disputa sobre la demarcación de la frontera de 800 kilómetros entre Camboya y Tailandia tiene sus raíces en la época colonial, pero la tensión actual se remonta a la década pasada. La violencia estalló el pasado mes de diciembre de 2025, cuando una patrulla camboyana fue atacada por fuerzas tailandesas cerca de la frontera.
Ambas partes han culpado mutuamente del desencadenante de los enfrentamientos, que han generado un clima de incertidumbre y temor en la región. A pesar de las conversaciones entre diplomáticos y líderes políticos, el conflicto ha continuado sin cesar.
La denuncia oficial camboyana sostiene que Tailandia no solo ha violado el acuerdo de tregua, sino que también ha intensificado los ataques en áreas indefensas del territorio camboyano. «Esto es un intento flagrante por parte de Tailandia para desafiar la autoridad y la soberanía de Camboya», declaró un portavoz oficial del gobierno.
Por su parte, el gobierno tailandés ha negado cualquier violación del acuerdo y ha acusado a Camboya de ser la principal responsable de la escalada de la violencia. «Camboya es la que está desafiando la paz y la estabilidad en la región», dijo un alto funcionario tailandés.
La situación en la frontera entre ambos países se vuelve cada vez más complicada, con ambos bandos reforzando sus posiciones militares y aumentando la presencia de tropas en la zona. La tensión es palpable, y muchos temen que la violencia pueda estallar de nuevo en cualquier momento.
La comunidad internacional ha lanzado un llamado a la calma y a la moderación, pidiendo a ambos países que trabajen juntos para encontrar una solución pacífica al conflicto. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha enviado una misión de observadores a la región para monitorear la situación y ayudar a ambos bandos a encontrar un camino hacia la paz.
En este momento, la paz en la frontera entre Camboya y Tailandia parece estar en peligro. Es hora que ambas partes se sientan a negociar y busquen una solución que proteja el bienestar de sus ciudadanos y promueva la estabilidad en la región.






