En una noche calurosa y emocionante, el Zócalo capitalino se convirtió en el escenario perfecto para el lanzamiento de la fiesta de la transgresión y la causa social. Y fue allí donde Residente, uno de los miembros fundadores del grupo musical Calle 13, dio vida a su canción más popular, «Baile de los pobres», con la ayuda de una joven violinista llamada Sara.

La actuación comenzó con un grito fuerte y emocionante: «Viva, Palestina» – una llamada a la conciencia que sentó el tono para lo que estaba por venir. La música de Residente es conocida por su poderosa capacidad para evocar emociones y conectarse con las audiencias, y esta noche no fue la excepción.

Con Sara tocando el chelo detrás de él, Residente se adueñó del escenario y comenzó a cantar «Baile de los pobres», una canción que es a la vez un grito contra la injusticia social y una celebración de la vida. Su voz rítmica y emotiva resonó en todo el Zócalo, atrayendo a miles de personas que se reunieron para disfrutar de la música y la energía colectiva.

La actuación fue un momento decisivo en la historia de la noche, ya que marcó el inicio de una fiesta de la transgresión y la causa social. La idea detrás de esta fiesta es brindar un espacio donde las personas puedan unirse y expresarse sobre temas importantes como la justicia social, los derechos humanos y la igualdad.

Durante la actuación, Residente y Sara compartieron el escenario con otros artistas que se unieron a ellos para cantar y tocar instrumentos. La energía colectiva fue palpable en todo el Zócalo, donde las personas se reunieron para bailar, cantar y disfrutar de la música.

Una de las canciones más populares de Residente es «No hay nadie como tú», que es una celebración de la individualidad y la diversidad. Cuando comenzó a cantar esta canción, el público se unió a él en un coro ensordecedor que resonó en todo el Zócalo.

La actuación de Residente fue un momento decisivo en la noche, ya que conectó con las audiencias y les dio voz para expresarse sobre temas importantes. Fue una noche memorable que marcó el inicio de una fiesta de la transgresión y la causa social que se hará recordar por mucho tiempo.