La actriz Allison Mack, conocida por su papel como Chloe Sullivan en la popular serie televisiva Smallville, ha compartido nuevos detalles perturbadores sobre su experiencia dentro de la secta NXIVM. En el tercer episodio de su podcast, titulado «Allison Mack After NXIVM», la artista ofreció un testimonio emocionante y revelador sobre el régimen físico y alimentario impuesto por Keith Raniere, líder del grupo que actualmente cumple una condena de 120 años de prisión.

Durante su testimonio, Mack describió cómo dentro de NXIVM fue sometida a un estricto control que incluía duchas cotidianas, restricciones alimentarias severas y un horario riguroso. Según la actriz, el objetivo era crear una «sensación de pureza» en sus miembros, lo que les permitiría alcanzar un estado superior de conciencia.

La experiencia de Mack dentro de NXIVM comenzó cuando tenía 29 años, y duró varios años. Durante ese período, la actriz afirmó que fue obligada a adoptar una dieta estricta que excluía granos, frutas y verduras, y que su horario diario estaba completamente planificado. La idea era crear un «corazón sano» en sus miembros, lo que les permitiría alcanzar un estado de bienestar físico y emocional.

Mack también describió cómo Raniere, el líder del grupo, se presentaba como una figura paternal y sabia, pero que en realidad era un manipulador emocional. La actriz recordó cómo Raniere le hacía promesas falsas sobre su capacidad para ayudarla a alcanzar sus objetivos y a superar sus debilidades.

La experiencia de Mack dentro de NXIVM también incluyó la creación de una «familia» dentro del grupo, en la que los miembros se sentían obligados a compartir información personal y emocional. La actriz describió cómo esto la llevó a una situación de Codependencia emocional con Raniere, quien utilizaba esta influencia para controlar a sus seguidores.

La experiencia de Mack dentro de NXIVM fue marcada por el miedo y la ansiedad, lo que le impidió tomar decisiones autónomas. La actriz recordó cómo se sentía «atacada» emocionalmente por Raniere y su equipo, y cómo se sintió obligada a adoptar comportamientos y creencias que no eran suyos.

La decisión de Mack de abandonar el grupo fue un proceso lento y difícil. La actriz recordó cómo tuvo que superar la «miedo» a dejar NXIVM, y cómo necesitó tiempo para recuperarse emocionalmente después de su salida.

A pesar de lo difícil que ha sido para Mack hablar sobre su experiencia dentro de NXIVM, la actriz ha decidido compartir sus historias con el fin de ayudar a otros a reconocer los signos de un culto o una secta y a evitar caer en las trampas de líderes manipuladores.