En un encuentro con periodistas, senadores de oposición expresaron su preocupación por el contenido del Paquete Económico 2026, elaborado por el gobierno. Según ellos, el paquete no solo es insuficiente para resolver los problemas económicos del país, sino que además tiene aspectos que ponen en riesgo el futuro de la nación.

Ricardo Anaya, líder del partido Acción Nacional, fue uno de los primeros en expresar sus inquietudes. En entrevista separada, aseguró que los impuestos sobre refrescos, videojuegos y tabaco son solo un distractor, y que lo fundamental es el nivel de deuda que se está acumulando. «Estamos hablando de una cifra astronómica que va a ser difícil de pagar en el futuro», dijo Anaya.

Aseguró que la política fiscal del gobierno no tiene como objetivo reducir la deuda, sino más bien seguir aumentándola. «La verdad es que van en ruta de quebrar al país», advirtió. Anaya sostiene que el gobierno está priorizando el pago de la deuda del año pasado y de los años anteriores sobre la inversión en infraestructura y servicios básicos para el ciudadano común.

Por ejemplo, según Anaya, más dinero se va a gastar en pagar la deuda que en lo que se invertirá físicamente en carreteras, caminos rurales o en programas sociales. «Esto es un modelo económico que no nos lleva a ningún lado», sostuvo el líder panista.

Otro senador de oposición que compartió sus inquietudes fue Alejandro Moreno, quien también está muy preocupado por el nivel de deuda y la falta de inversión en infraestructura. «El gobierno tiene una política fiscal que no está diseñada para reducir la deuda, sino más bien para seguir aumentándola», dijo.

Moreno argumentó que la deuda es un problema grave porque limita las posibilidades del país para invertir en áreas estratégicas como educación, salud y seguridad. «Esto nos lleva a una situación en la que no podemos ni siquiera hablar de inversión en infraestructura, porque no hay recursos», sostuvo.

En este sentido, los senadores de oposición están pidiendo al gobierno que revise su política fiscal y priorice el pago de la deuda sobre la inversión en servicios básicos para el ciudadano común. Sin embargo, hasta ahora no ha habido una respuesta oficial del gobierno a estas críticas.