El gobierno saliente de Chile -el 11 de marzo de marzo el socialista Gabriel Boric entrega la banda presidencial al pinochetista- informó este jueves que enviará ayuda humanitaria a Cuba, en medio de la aguda crisis que está atravesando la isla tras el anuncio de sanciones de Estados Unidos a los países que le suministren petróleo.
“Estamos decididos a prestar ayuda humanitaria para el pueblo de Cuba. Queremos hacerlo por la vía en que siempre ha trabajado la Cancillería: a través de un fondo especial”, dijo en rueda de prensa el canciller, Alberto van Klaveren.
“Drama humanitario”
“Cuba ya recibió una pequeña ayuda humanitaria tras el paso del último huracán el año pasado”, apuntó el canciller.
El incremento de la presión de Washington, con el asedio petrolero tras la intervención en Venezuela y la orden presidencial del 29 de enero para imponer aranceles a quienes suministren combustible a Cuba, ha agravado la profunda crisis energética que sufre la isla desde mediados de 2024, hasta el punto de que los frecuentes apagones han alcanzado cifras récord.
La falta de combustible ha provocado que las aerolíneas de Canadá y Rusia, los dos principales emisores de turistas a Cuba, suspendan temporalmente los vuelos a La Habana tras evacuar a sus nacionales varados.
La decisión de Chile de enviar ayuda tiene lugar horas después de que distintos dirigentes del Partido Comunista Chileno (PC) -formación política que integra la coalición con la que gobierna el presidente Gabriel Boric- urgieran a mandar ayuda a Cuba.
Desde que Boric llegó a la Presidencia en marzo de 2022 con una amplia coalición que incluye a su partido (el Frente Amplio), los comunistas y la centroizquierda tradicional, Cuba ha sido un tema espinoso para el Gobierno.
Pese a defender el castrismo en sus tiempos de dirigente universitario y diputado, Boric ha cambiado su postura desde que está en el poder, denunciando al mismo tiempo tanto el bloqueo económico de Estados Unidos como la “dictadura” que sufre Cuba, una posición que incomoda al PC.






