En un partido que reflejaba la intensidad y la determinación que se vive en la Liga Mexicana del Pacífico, los Tomateros de Culiacán lograron tomar ventaja en la serie semifinal ante los Algodoneros de Guasave gracias a una combinación perfecta de pitching sólido y ofensiva oportunista. El lanzador Manny Barreda fue el héroe del día para los Tomateros, quien lanzó cinco entradas y dos tercios sin hit, lo que permitió a su equipo tomar un paso adelante en la serie.
Barreda, conocido por sus habilidades en el montículo, demostró una vez más por qué es considerado uno de los mejores pitchers de la liga. Con una velocidad y control sobre la zona, el lanzador logró mantener a los peloteros opositores sin golpes durante varios innings, lo que creó una atmósfera presionada en el campo contrario. A medida que avanzaba el partido, Barreda comenzó a mostrar su arsenal completo, incluyendo un cambio efectivo y un fastball que parecía imparable.
La ofensiva de los Tomateros también jugó un papel importante en la victoria de su equipo. Con Barreda lanzando con confianza, la tripulación de bateadores se sintió más segura al plato y logró conectarse con las pelotas del oponente. El tercer inning fue el momento clave en que los Tomateros anotaron dos carreras, lo que les dio una ventaja de 2-0 en el partido.
Después de un inning sin hit y sin carrera para los Algodoneros, los Tomateros volvieron a golpear en la sexta entrada. Esta vez, fue el bateador designado Jesús Lardín quien conectó con un doble que






