En un gesto audaz y lleno de intriga, la líder opositora venezolana María Corina Machado, de 58 años, llevó a cabo una hazaña sin precedentes para llegar al escenario del Nobel de la Paz en Oslo, Noruega. La historia de su salida clandestina de Venezuela es digna de un thriller internacional, donde se mezclan la política, la intriga y el riesgo.

Machado, premio con el Nobel de la Paz por su labor en favor de la democracia y los derechos humanos en Venezuela, había prometido recibir el galardón en persona. Sin embargo, después de las elecciones presidenciales de 2024, que la oposición venezolana calificó como un fraude a favor del presidente Nicolás Maduro, Machado decidió sumirse en la clandestinidad para evitar cualquier riesgo para su seguridad.

Fue entonces cuando entró en juego Bryan Stern, un veterano del ejército estadounidense con experiencia en operaciones de rescate y evacuación en zonas peligrosas. Stern fundó una empresa especializada en extraer a personas de áreas hostiles y decidió ayudar a Machado a llegar a Oslo sin ser detectada.

La operación, bautizada como «Operación Dinamita Dorada» por Stern, requirió meses de planificación y ejecución. Machado se escondió en una casa segura en Caracas, donde se le aplicaron medidas de seguridad extremas para protegerla de posibles agresiones.

Mientras tanto, Stern y su equipo trabajaban detrás escena para preparar el rescate. Se movilizaron agentes en el terreno, contactos y tecnología avanzada para garantizar la seguridad de Machado durante todo el viaje.

Finalmente, después de meses de incógnito, Machado salió discretamente de Caracas, rodeada por un equipo de seguridad profesional. Fue transportada a un avión particular que la llevó a una base aeronáutica en Centroamérica, donde se reunió con Stern y su equipo.

Desde allí, Machado fue transferida a otro avión, esta vez con rumbo a Oslo. La operación transcurrió sin incidentes, y finalmente Machado llegó al escenario del Nobel de la Paz, donde recibió el galardón en una ceremonia emocionante y aplaudida por miles de personas.

La historia de Machado es un testimonio a la determinación y el valor de los defensores de la democracia y los derechos humanos en Venezuela. A pesar del riesgo y la incertidumbre, Machado decidió no rendirse y seguir luchando por su país y sus valores.

La «Operación Dinamita Dorada» es un recordatorio de que, incluso en momentos difíciles, la gente puede encontrar formas creativas y audaces para luchar por lo que creen. Y María Corina Machado, con su coraje y perseverancia, ha inspirado a millones de personas en todo el mundo.