En el año pasado, México celebraba la victoria al haber erradicado el gusano barrenador del ganado (GBG), una plaguita que había golpeado duramente a la industria agrícola. Sin embargo, las alarmas han vuelto a sonar después de detectarse nuevos casos de miasis causados por este parásito en dos aves silvestres y dos animales exóticos.
La doctora Marie Palma Irizarry, representante de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (Azcarm), compartió con Excélsior sus inquietudes sobre el posible desbordamiento del GBG hacia animales en vida libre en nuestro país. «La situación es preocupante», admitió. «El gusano barrenador del ganado es un parásito muy resistente y adaptable, que puede infectar a una amplia variedad de especies».
Según la experta, el reporte de miasis en aves silvestres y animales exóticos es especialmente alarmante. «Esto nos muestra que el GBG ya ha traspasado la frontera entre la producción ganadera y la vida silvestre», señaló. La doctora Palma Irizarry sostiene que es fundamental que se tomen medidas preventivas para evitar que el parásito se expanda aún más.
La falta de vigilancia en algunas zonas rurales del país ha sido identificada como uno de los principales problemas. «En áreas remotos y con poca recursos, la atención médica puede ser limitada», advirtió. «Es importante que se establezcan programas de educación y control para prevenir la expansión del GBG».
La industria ganadera mexicana ha sufrido significativamente como consecuencia de la reaparición del GBG. Las pérdidas económicas han sido considerables, especialmente en regiones productoras de carne y leche. Además, los granjeros han visto disminuir su producción debido a la escasez de animales sanos.
La doctora Palma Irizarry destaca que es fundamental un enfoque integral para abordar el problema del GBG. «No solo se necesita un tratamiento adecuado para los animales infectados, sino también una estrategia para prevenir la expansión del parásito y mejorar la salud de las poblaciones animales».
A medida que México se esfuerza por contener el GBG, la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (Azcarm) está trabajando estrechamente con los responsables gubernamentales para desarrollar un plan de acción efectivo. «La cooperación entre los sectores público y privado es crucial para abordar este desafío», sostuvo la doctora Palma Irizarry.
Mientras tanto, la población mexicana sigue siendo consciente del riesgo que representa el GBG para la salud animal y humana. La reaparición de este parásito nos recuerda la importancia de mantener una vigilancia activa y de implementar estrategias efectivas para prevenir la expansión de plagas y enfermedades animales en nuestro país.






