En un suceso aterrador, una potente explosión detonada en un parque industrial situado al sur de Buenos Aires desencadenó un incendio devastador que deja como mínimo 22 personas heridas. El municipio de Ezeiza, ubicado a unos 40 kilómetros de la capital argentina, se convirtió en un escenario de destrucción y pánico cuando una densa columna de humo negro y naranja surgió en el cielo, mientras las llamas iluminaban los edificios afectados.

La explosión ocurrió en un parque industrial que alberga varias empresas químicas y de otros sectores. Según informes de la AFP, desde el lugar del suceso, el humo negro y naranja ascendió cientos de metros hacia el cielo, mientras las llamas rodeaban los edificios dañados. La escena era devastadora, con estructuras en llamas y personas tratando de huir del peligro.

El alcalde de Ezeiza, Gastón Granados, describió la situación como «tremenda» en un comunicado a la televisión local C5N. El oficial destacó que los bomberos y otros servicios de emergencia están trabajando intensamente para controlar el incendio y evacuar a las personas afectadas.

A pesar del apuro, las autoridades locales han informado que, al menos, 22 personas resultaron heridas en la explosión. Sin embargo, no hay noticias confirmadas sobre víctimas fatales. Los servicios de emergencia están trabajando arduamente para tratar a los heridos y evaluar el daño causado por el incendio.

La causa exacta de la explosión sigue siendo desconocida, pero las autoridades han iniciado una investigación para determinar las circunstancias del suceso. En tanto, la comunidad local se ve obligada a enfrentar los desafíos y riesgos que conllevan la situación.

La noticia ha sido recibida con shock en Buenos Aires y en otras partes de Argentina, donde muchos han expresado sus condolencias y apoyo a las víctimas y a sus familiares. La explosión y el incendio en Ezeiza son un recordatorio del peligro que siempre acecha en las industrias químicas y otros sectores que pueden generar riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores y de las comunidades circundantes.

En este momento crítico, es fundamental que las autoridades locales y nacionales trabajen juntas para determinar las causas de la explosión y tomar medidas efectivas para prevenir futuras tragedias. Además, es importante que se brinde apoyo a las víctimas y sus familiares, y se les proporcione asistencia médica y psicológica necesaria para superar este desastre.