Hernán Bermúdez, un hombre que había estado prófugo durante siete meses, salió de Asunción, Paraguay, con un sentido de alivio y temor mixto. El exsecretario de Seguridad de Tabasco fue escoltado por miembros de la Fiscalía General de la República (FGR) desde el aeropuerto paraguayo hasta el avión que lo llevaría de regreso a México, donde enfrentará cargos criminales.

La semana pasada, Bermúdez fue detenido en Asunción luego de una investigación exhaustiva por parte de las autoridades paraguayas. Sin embargo, su estancia en el país era irregular, y el gobierno paraguayo decidió expulsarlo del territorio. Fue entonces cuando la FGR intervino para asegurarse de que Bermúdez regresara a México para enfrentar la justicia.

El avión especial de la FGR, equipado con tecnología antibalas, tomó el camino de vuelta a México, pero no siguió directamente hacia su destino. El vuelo hizo una escala en Bogotá, Colombia, lo que generó especulaciones sobre las razones detrás de este cambio de planes. Según fuentes cercanas al caso, la escala colombiana se debió a un acuerdo entre las autoridades mexicanas y sus homólogas colombianas para asegurarse de que Bermúdez no representara una amenaza para la seguridad en el aire.

Después de la escala en Bogotá, el avión continuará su viaje hacia Tapachula, Chiapas, donde Bermúdez será llevado a un centro de detención provisional. A continuación, se espera que sea trasladado a la Ciudad de México para enfrentar la justicia.

Durante sus siete meses prófugos, Bermúdez había sido objeto de una búsqueda exhaustiva por parte de las autoridades mexicanas y paraguayas. Su huida lo llevó a cruzar fronteras internacionales, lo que generó especulaciones sobre su ubicación y planes futuros.

La detención de Bermúdez en Asunción fue un golpe importante para su plan de escape. Fuentes cercanas al caso han revelado que el exsecretario de Seguridad había estado viviendo bajo una identidad falsa en Paraguay, donde había establecido contactos con personas del lugar. Sin embargo, la investigación exhaustiva llevada a cabo por las autoridades paraguayas descubrió su verdadera identidad y lo llevaron a prisión.

La detención de Bermúdez es un golpe importante para aquellos que han estado apoyando sus acciones y justificándolas como una forma de luchar contra la injusticia. Sin embargo, la justicia no tiene piedad, y Bermúdez debe enfrentar las consecuencias de sus acciones.

La FGR ha emitido un comunicado en el que se reitera su compromiso con la justicia y la protección de la sociedad mexicana. Señala que la detención de Bermúdez es un paso importante hacia la restablecimiento de la confianza en las instituciones y la garantía de que los responsables serán castigados por sus acciones.

En este momento, la opinión pública mexicana sigue muy de cerca el caso de Bermúdez. Se espera que su llegada a Tapachula desencadene una nueva fase en este proceso judicial, lo que puede llevar a un final definitivo para su carrera política y personal.