La Asociación Internacional de Académicos sobre el Genocidio, una organización que agrupa a más de medio millar de expertos en todo el mundo, ha adoptado recientemente una resolución histórica. Esta decisión, apoyada por un 86% de los miembros de la asociación, establece que Israel está cometiendo genocidio en Gaza. La resolución no es simplemente un juicio moral, sino un análisis detallado y documentado basado en la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, firmada en 1948.

Según la definición legal establecida por dicha convención, el genocidio se considera un delito que implica la intención deliberada de destruir, en parte o completamente, a un grupo étnico, religioso o nacional. En este sentido, la resolución de la IAGS sostiene que las políticas y acciones de Israel en Gaza cumplen con esta definición legal.

La organización internacional ha analizado exhaustivamente los hechos y ha concluido que el bloqueo económico y militar impuesto por Israel a Gaza, así como las ataques militares recurrentes, tienen como objetivo lastimar y debilitar al pueblo palestino. La IAGS considera que estas acciones son parte de una estrategia deliberada para destruir la sociedad y la economía palestina en el territorio.

La resolución también destaca que la ocupación israelí de Gaza, iniciada en 1967, ha sido marcada por una serie de violaciones flagrantes de los derechos humanos, incluyendo la demolición de hogares, la confiscación de tierras y el encierro del pueblo palestino en una zona de aproximadamente 360 kilómetros cuadrados. La IAGS considera que estos hechos constituyen un patrón de violencia sistemática contra los palestinos, que es inherente a la ocupación.

La Asociación Internacional de Académicos sobre el Genocidio ha reunido pruebas y testimonios de expertos en diferentes campos para apoyar su conclusión. Entre ellos se encuentran académicos, juristas y periodistas que han estudiado minuciosamente las circunstancias en Gaza.

La resolución no es un juicio político ni moral, sino un análisis científico y objetivo basado en la evidencia disponible. La IAGS reconoce que Israel tiene el derecho a defenderse de ataques terroristas y tiene la obligación de proteger a sus ciudadanos. Sin embargo, considera que la respuesta israelí es desproporcionada y no está dirigida solo contra los objetivos militares, sino también contra la población civil palestina.

La adopción de esta resolución puede tener importantes consecuencias políticas y jurídicas. La Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio establece que el genocidio es un crimen contra la humanidad, cuyo perpetrador no podrá escapar a la justicia. La IAGS espera que esta resolución contribuya a llamar la atención sobre la grave situación en Gaza y apoye la búsqueda de una solución pacífica y justa para el conflicto.

En última instancia, la resolución de la IAGS es un llamado a la responsabilidad moral y jurídica. La organización internacional espera que los gobiernos y las instituciones internacionales tomen medidas efectivas para detener el genocidio en Gaza y proteger al pueblo palestino.